Irrigación transanal: una opción para problemas de continencia fecal

El uso adecuado del sistema de Irrigación Transanal o ITA ayuda a las personas con problemas de estreñimiento o incontinencia anal, facilitando en gran medida la autonomía personal y mejorando la autoestima.

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Mantener una adecuada rutina de ir al baño puede convertirse en una complicada tarea para las personas que padecen incontinencia fecal o estreñimiento crónico. Los accidentes en público, las numerosas horas pasadas en el cuarto de baño o el malestar producido por las alteraciones en la continencia fecal pueden influir muy negativamente en la calidad de vida de las personas que lo sufren.

El sistema de irrigación transanal es la solución ideal para algunos de estos trastornos intestinales, ya que ayuda a mantener una rutina en la defecación, y a controlar el momento y el lugar de la misma. Este método es útil tanto para niños como para adultos, y es de fácil aplicación si se dispone de la destreza manual y la capacidad cognitiva suficiente para realizar el proceso uno mismo. Permite desarrollar la autonomía personal y mejora la autoestima, facilitando en gran medida la vida de las personas que lo utilizan.  

¿Cuáles son las disfunciones intestinales más habituales en niños y adultos?

Tanto niños como adultos pueden presentar estas disfunciones intestinales, agrupadas según diferentes indicadores o causas. Veamos algunas de ellas.

Por alteraciones congénitas:

  • Enfermedad de Hirschsprung: alteración congénita del tracto gastrointestinal que produce obstrucción intestinal. El tratamiento siempre es quirúrgico y tras las intervenciones los pacientes pueden presentar incontinencia fecal no retentiva o verdadera (alteración de la motilidad, lesión del canal anal o de los esfínteres) o por rebosamiento (acalasia del esfínter interno, descenso de la zona de transición, estenosis de la sutura o alteraciones de la motilidad).
  • Malformaciones anorrectales: abarcan un amplio espectro de anomalías congénitas caracterizadas por una formación anormal del ano y de su posición en el periné.

Por alteraciones adquiridas: habitualmente relacionadas con traumatismos del suelo pélvico o complicaciones tras cirugías anales.

Las disfunciones que causan incontinencia:

  • Con alteración anatómica esfinteriana: producidas por alteración muscular de los esfínteres (secundaria a cirugías, lesiones traumáticas, radioterapia, neoplasias o prolapsos), por lesión nerviosa (lesiones medulares, mielomeningocele, espina bífida, neuropatía diabética o tras el parto), o de causa multifactorial (obesidad, longevidad, prolapsos).
  • Sin alteración anatómica esfinteriana: producidas por alteración de la consistencia de las heces (síndrome de colon irritable, diarrea crónica, abuso de laxantes, enfermedad inflamatoria intestinal), por alteración de la sensibilidad rectal (traumatismos o neoplasias sobre el sistema nervioso central y periférico, demencia, accidente cerebrovascular, esclerosis múltiple, distrofia muscular), por alteración de la distensibilidad rectal (enfermedad inflamatoria intestinal, cirugía, radioterapia, alteraciones del colágeno).

Las disfunciones que causan estreñimiento:

  • Con alteración anatómica: por estenosis inflamatoria (diverticulitis), tras cirugías, tumores, alteraciones del suelo pélvico (rectocele, enterocele), enfermedad de Hirschsprung, por alteraciones de la pared abdominal (hernias, adherencias).
  • Sin alteración anatómica: fármacos que enlentecen el tránsito gastrointestinal, enfermedades del sistema nervioso central (esclerosis múltiple, Parkinson, lesiones medulares, tumores, demencia), enfermedades sistémicas (distrofia muscular, hipotiroidismo, hipopotasemia, hipercalcemia, uremia).

¿Qué es un irrigador transanal y cómo nos puede ayudar ante problemas intestinales?

El sistema de irrigación transanal o ITA se basa en la introducción de agua templada en el intestino, a través de una sonda rectal estéril que dispone de un pequeño globo hinchable para obstruir e impedir que esta se salga durante la aplicación. Este método está diseñado para vaciar la porcion  inferior del colon y que su uso pueda ser autónomo, otorgando a la persona que padece problemas intestinales mayor independencia y calidad de vida.

Requiere un periodo de adaptación de 4 a 12 semanas, en las cuales se irá variando el volumen de agua introducida y de hinchado del balón, hasta encontrar los parámetros en los que se consiga una frecuencia de uso de 36 a 48 horas. El proceso de aplicación y evacuación dura unos 30 minutos, y se puede adaptar a las costumbres o necesidades de cada persona. Para su adquisición es imprescindible contar con prescripción médica y es recomendable realizar una práctica guiada por personal sanitario antes de su uso domiciliario.

El irrigador transanal nos será muy útil, no solo para evitar el estreñimiento o la incontinencia fecal, sino también para establecer rutinas de evacuación intestinal, ante problemas derivados de esa incontinencia o del estreñimiento crónico. De esta manera, podremos controlar el proceso, impidiendo que ocurran accidentes en público o episodios de malestar característicos en muchas de estas alteraciones. Este sistema ha conseguido reducir los tiempos de uso y las complicaciones que producían otro tipo de métodos de evacuación, aparte de facilitar su uso a personas con movilidad más reducida, ya que su aplicación es más funcional y sencilla. Por su portabilidad, podremos incluso llevarlo de viaje, teniendo siempre en cuenta las alteraciones que puedan causarnos los cambios horarios o alimenticios, y utilizando si fuera necesario agua embotellada, ya que esto muchas veces influye en la rutina de evacuación intestinal. 

El uso adecuado del sistema ITA nos ayuda, facilitando en gran medida nuestra autonomía personal y mejorando la autoestima. Consulta con tu médico sobre este sencillo y eficaz método que te cambiará la vida.

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